tuneate las zapas

¡Basta!

Me cansé de tanto sexo (sí, hasta de eso se puede cansar uno...), tanto Dios y cosas así.
Cómo si los prejus en lo único que pensaran es en sexo y en Dios.
No, también piensan en otras cosas, por ejemplo, en su estilo de ropa (en nuestro grupo tenemos de todo: stones, emos no reconocidos, emos oficialmente reconocidos, alternativos, ex-darks...). Así que ahí va un posteo para ellos.

¿Aburrido de atartes las zapatillas siempre de la misma manera?

Bueno, directamente del sitio Cibermitanios te acercamos algunas maneras originales de hacer que las zapatillas no se te queden en el piso cuando tu pie se levanta. Ponemos sólo tres (3), pero en la página tenés doce (12) más.

A ver quién se anima y el sábado se viene con alguno de estos modelos en los pies.
Consejo: antes de empezar, contá los agujeritos de tus zapatillas...

Nudo escondido


1. Se insertan las puntas desde arriba en los dos ojales inferiores, dejando centrado el cordón.

2. Un extremo sube al ojal que está directamente encima de él, por abajo, y luego cruza horizontalmente al ojal opuesto, entrando por arriba.

3. Ambos extremos quedan del mismo lado y suben ahora saltándose un agujero cada uno.

4. Siguiendo a la par, ambas mitades cruzan de lado, ingresando por la parte superior del ojal, y se repite todo el proceso de un lado al otro.

5. Al llegar al ante-último par de orificios, ambas puntas quedan del mismo lado y se hace un nudo escondido.



Enrejado o Matrix


1. Se centra el cordón en los agujeros inferiores, por debajo de ellos.

2. Se cruzan las puntas hasta el cuarto par de ojales, ingresando por arriba.

3. Ambas puntas suben derecho hasta el siguiente ojal del lado correspondiente, entran por debajo, emergen y vuelven a bajar en diagonal hasta el segundo par de ojales del lado opuesto.

4. Suben un ojal al igual que antes y siguen diagonal hasta el primer par de ojales desocupados (cuando van en diagonal, ingresan por arriba del ojal; cuando van verticalmente, por abajo, excepto en el último paso).

Caminata


1. Se comienza igual que siempre, sacando las puntas por debajo de los orificios inferiores.

2. Un extremo (naranja) sube al ojal que está directamente encima de él y luego cruza horizontalmente al ojal opuesto, entrando por abajo.

3. Ambos extremos quedan del mismo lado y suben ahora saltándose un agujero cada uno.

4. Siguiendo a la par, ambas mitades cruzan de lado y se repite todo el proceso.

5. Al llegar a la parte superior, ambas puntas quedan del mismo lado, donde se hace el nudo.

Feliz Día

¡¡¡Hoy es Cristo Rey!!!
¡¡¡Hoy es el día de la Acción Católica!!!

La fiesta de Cristo Rey, cierra el año litúrgico y nos pone a las puertas de un nuevo
ADVIENTO. Pero además, esta festividad se une a la celebración del día de la A C C I Ó N C A T Ó L I C A A R G E N T I N A, que desde su misma creación recordó en ella, su misión de trabajar por la paz social, construyendo el Reino de Jesús.

Así, cada Cristo Rey, es para nosotros cierre de un año e inicio de un nuevo tramo del camino, puesto en la esperanza activa del Señor que viene a hacer nueva todas las cosas, y nos quiere sus testigos comprometidos.


Felicidades a todos los que forman
y formaron parte de esta noble institución.


Dios, el Diablo y Bob


La trama de la serie es así:

Tenemos un Dios frustrado por cómo va la humanidad, y su paciencia se le está acabando. El Diablo, por otro lado, está más que contento de cómo van las cosas. Juntos tienen un plan: le van a dar a un hombre la oportunidad de probar si vale la pena salvar a la humanidad o no. Ahí aparece Bob: un ejemplo de mediocridad, ápatico, paranoico y de mal carácter.

Entonces Dios le va pidiendo una serie de deberes que Bob debe cumplir, mientras el diablo hace de las suyas para que Bob se rinda y ganárselo para él.
Y el pobre Bob lucha por cumplir las pruebas de Dios y resistir las tentaciones del diablo, sin abandonar sus obligaciones mundanas (trabajo, familia, vicios...).

Cualquier similitud con el libro de Job, no es pura coincidencia.

En lo personal, no es de mis series favoritas; pero ha generado un gran revuelo en muchos lugares en que fue exhibida: parece ser que grupos cristianos (no necesariamente católicos) se sintieron "ofendidos" por la forma que la serie mostraba a Dios (medio hippie, canchero, bien "mundano", que tuvo amores no correspondidos y mantiene una relación de co-dependencia con el Diablo).

Nunca voy a entender a estas personas que se molestan porque suponen que Dios se va a ofender porque lo muestran de tal o cual manera... sobre todo cuando esa forma de mostrarlo sólo pretende presentar una problemática o tema de debate, como hace esta serie que, en definitiva, sólo pone sobre la mesa el típico dilema moral de elegir el bien o el mal.

Un excelente Dios en quien prima el sentido común, el gusto por lo simple y la no cercanía a los mandatos, órdenes y condenas. Y un pobre Bob que no entiende a su creador pero igual se esfuerza por ser fiel, no siempre a Dios, sino a su propia humanidad.

Un detalle no menor: la otra persona que ve a Dios y entiende lo que pasa no es otro que un niño, el hijo de Bob.

50 pirulos!


Hoy, 16 de noviembre de 2008, se cumplen 50 años del arribo de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Villa Progreso a nuestra parroquia.

El terreno cambió. El barrio cambió. La antigua capilla de madera ya no está. Mucha gente que la recibió y que vino después, ahora no están en la parroquia. Sin embargo, nuestra Madre nos sigue acompañando: 50 años bancándonos y estando firme, paradita ahí, a pesar de todo. Eso sí, como es medio coqueta hace unos 4 años se hizo un lifting que la dejó re-glam.

Cuando las cosas no van como debieran; cuando el ardor cristiano parece dormido; cuando la resignación parece ser la única opción posible... siempre es bueno volcar los ojos a nuestra madre que, a pesar de todo, sigue ahí. Fiel a Dios, fiel a su "SI", fiel a sus hijos...

Sin duda María es un ejemplo de quedarse "al pie de la cruz" incluso cuando todo parece perdido.




¡Ah! hoy, 16 de noviembre, también es el cumpleaños del Amigo Pab.
¡¡FELIZ CUMPLE, PABLITO!!

Te debo el tirón de orejas